¿Soberanía nacional? ¿Existe?
- Trabajadores por el socialismo (TPS)

- 24 ago
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¿Soberanía nacional? ¿Existe?
Trabajadores por el socialismo - TPS
Mientras el gobierno y la oposición burguesa pelean por cuotas de poder, mientras el gobierno habla de soberanía entregando el país a manos extranjeras, mientras la oposición burguesa habla de la defensa de la institucionalidad haciendo ejercicios conjuntos con la DEA; la clase trabajadora y los pequeños y medianos productores agropecuarios siguen siendo golpeados, lo que lleva a la agudización de la pérdida de la soberanía alimentaria, condición necesaria para la soberanía nacional.
Las y los socialistas somos participes de la concepción de una economía planificada, el país debería tener planes a mediano y largo plazo y no el cortoplacismo, por demás engañoso, de la reducción de los precios por la importación de productos. El Estado debería apoyar la pequeña y mediana producción agropecuaria, porque esta es la que sostiene la soberanía alimentaria, más es un momento donde la dependencia a la economía mundial pone en peligro la estabilidad económica debido a las guerras y conflictos en curso.
Nos pronunciamos debido a la denuncia de la Cámara Nacional de Lecheros donde se expone que la importación de leche golpeará a gran cantidad de familias y afectará de sobremanera la soberanía alimentaria, con lo cual estamos de acuerdo. Ahora bien, a todas estas denuncias les hace falta una propuesta que empiece a dar salidas a esta problemática:
- Impulso al mercado interno por medio de incentivos a la producción local con planes a mediano y largo plazo donde participen universidades, estado, comunidades y productores. Incentivos que pasan por herramientas y conocimiento, préstamos a bajo interés, y espacios de “zona franca” donde estos coloquen sus productos y así obtengan todas las ventajas que ya tiene el gran capital extranjero con exoneración de impuestos, infraestructura y facilidades para sus actividades.
- Biofábricas comunitarias o por sector donde participen las comunidades y productores para realizar bioinsumos, concentrados orgánicos y materiales en general para reducir la dependencia de insumos externos que además, no solo encarecen la actividad agrícola o pecuaria, también, hacen que los suelos, animales y todo lo que rodea la actividad esté con el pasar del tiempo en peor estado.
- Incentivar la agricultura orgánica y la ganadería regenerativa, condiciones esenciales para una verdadera soberanía alimentaria ya que generan independencia y reducción de costos para las y los productores, y sus prácticas son más armoniosas con la naturaleza.
- Democratización del MAG donde participen las y los pequeños productores agropecuarios y las decisiones sean tomadas desde abajo. Así es posible salirse de los planes de la gran industria agropecuaria que amarra al país a sus planes e impone un modelo productivo ya caduco.
- Unión de sectores productivos en un frente de lucha donde se tomen decisiones desde asambleas abiertas y no solo participen los medianos productores o las cámaras de representantes también lo hagan las y los pequeños que muchas veces se han visto golpeados por los mismos sectores que dicen representarlos.
¡NO al Acuerdo Transpacífico! ¡Es hora de unir sectores y levantar una propuesta alternativa!


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